No hace falta encerrarse una hora diaria en el gimnasio para ponerse en forma. No es necesario disponer de bloques enormes de tiempo libre para cuidar la salud. La buena noticia para quienes viven entre reuniones y agendas apretadas es que cada minuto cuenta, por lo que se puede romper con el sedentarismo a lo largo del día sin tener que esperar al fin de semana para intentar recuperar el tiempo perdido. La ciencia ha demostrado que las pequeñas dosis de movimiento, conocidas como ' snacks de ejercicio' , ofrecen grandes beneficios a corto plazo. Gestos tan sencillos como subir las escaleras a buen ritmo, caminar mientras se atiende una llamada o hacer diez minutos de estiramientos entre tareas activan la circulación y, muchas veces más importante, oxigenan el cerebro. Estas breves pausas no solo ayudan a despejar la mente en plena jornada laboral, sino que también evitan los picos de tensión y el cansancio acumulado que provocan las largas horas frente a la pantalla. Una práctica física que resulta inevitable asociar con un mejor envejecimiento. La actividad ayuda a prevenir el deterioro de la memoria y el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, entre ochos muchos beneficios. A nivel físico, mantenerse activo preserva la masa muscular y fortalece la densidad ósea , reduciendo drásticamente el riesgo de caídas, fracturas o la pérdida de movilidad que suele acompañar a la vejez. Un hecho que reforzó Marcos Vázquez , entrenador personal y divulgador de fitness muy influyente que presta mucho atención a la longevidad de las personas. Marcos Vázquez, creador de 'Fitness Revolucionario', explicó en un congreso de 'La Vanguardia' en el que se abordó la longevidad de las personas cuáles son las principales herramientas para ganar años de vida saludable. «Tres minutos de actividad física al día produjo una reducción de más del 15% en la mortalidad», explicó en el mencionado congreso a raíz de un estudio realizado a personas mayores de 60 años que consistía en subir escaleras tres veces al día . Para este entrenador personal, es más decisivo para determinar nuestra longevidad la fuerza que podamos tener gracias al ejercicio físico que otros factores que habitualmente nos preocupan tanto, como el colesterol. «Nos dan más información y son mejores predictores de mortalidad». Porque, en cualquier caso, como sostiene Vázquez, «nunca es tarde». « Cuanto antes empieces mejor, pero si empezamos a los 60 podemos estar mejor a los 70 de lo que estábamos a los 50 ». En este sentido, habla de los beneficios de actividades como el tenis, fútbol o bádminton por su vínculo social, factor importante también para la longevidad. Para reforzar todo ello, Marcos Vázquez mostró en el congreso un estudio realizado a personas de 70 y 40 años que habían hecho actividad toda su vida. «La conclusión de los investigadores era que su nivel de masa muscular y ósea era prácticamente indistinguible tanto a nivel anatómico como de función, a pesar de haber 30 años de diferencia».